Todo el esfuerzo creativo se ha ido a la ilustración de Boris Vallejo para el poster, que siguiendo la tradición en esta saga no es representativo del contenido de la película.
Buf, menudo bajón. Nuestro protagonista es presumiblemente el mismo de la anterior entrega, pero de nuevo la continuidad entre estas películas es poco menos que nula. Tenemos nuevo actor y otra caracterización algo diferente… porque seguimos con un Deathstalker en plan príncipe de los ladrones, pero todo el carisma y competencia que tenía en la segunda parte se ha desvanecido y en vez de un capullete jocoso con (algo de) buen fondo solo tenemos a un capullete que se hace cargante.
Por lo demás, los ingredientes habituales: villano hechicero, princesas, mcguffin mágico, metraje reciclado, desnudez gratuita, etc. Pero todo ello sin la gracia y desparpajo que salvaba el percal en su predecesora. Es que hasta se hace aburrida.
Todo el esfuerzo creativo se ha ido a la ilustración de Boris Vallejo para el poster, que siguiendo la tradición en esta saga no es representativo del contenido de la película.
Buf, menudo bajón. Nuestro protagonista es presumiblemente el mismo de la anterior entrega, pero de nuevo la continuidad entre estas películas es poco menos que nula. Tenemos nuevo actor y otra caracterización algo diferente… porque seguimos con un Deathstalker en plan príncipe de los ladrones, pero todo el carisma y competencia que tenía en la segunda parte se ha desvanecido y en vez de un capullete jocoso con (algo de) buen fondo solo tenemos a un capullete que se hace cargante.
Por lo demás, los ingredientes habituales: villano hechicero, princesas, mcguffin mágico, metraje reciclado, desnudez gratuita, etc. Pero todo ello sin la gracia y desparpajo que salvaba el percal en su predecesora. Es que hasta se hace aburrida.