Lo admito, soy víctima del humor de Roberto Gómez Bolaños. Fui fan del programa de Chespirito desde pequeña y le tengo mucho cariño a sus personajes. Sin embargo, el humor en esta película no funciona igual que en cualquiera de sus programas (al menos para mí).
Me gusta el estilo y me pareció bastante entretenida. Puede que sea por la nostalgia. La escena del Doctor Chapatín y Doña Nieves fue un detalle muy bonito. Y nos bendicen con un momento musical de Florinda Meza en el que, esta vez, sí puede cantar sin llorar.
También soy víctima de la bioserie de HBO, me jodió la cabeza. Después de saber todo lo de la infidelidad, resulta bastante incómodo pensar que Chespirito escribiera una escena en la que él y Florinda Meza se besan, sabiendo que su ex esposa, sus hijos y el ex prometido de Florinda verían e incluso este último grabaría esa escena.
Me da muchísima risa que siempre hagan que Carlos Villagrán actúe como un imbécil. O tal vez ni siquiera es actuación, quién sabe.
Lo admito, soy víctima del humor de Roberto Gómez Bolaños. Fui fan del programa de Chespirito desde pequeña y le tengo mucho cariño a sus personajes. Sin embargo, el humor en esta película no funciona igual que en cualquiera de sus programas (al menos para mí).
Me gusta el estilo y me pareció bastante entretenida. Puede que sea por la nostalgia. La escena del Doctor Chapatín y Doña Nieves fue un detalle muy bonito. Y nos bendicen con un momento musical de Florinda Meza en el que, esta vez, sí puede cantar sin llorar.
También soy víctima de la bioserie de HBO, me jodió la cabeza. Después de saber todo lo de la infidelidad, resulta bastante incómodo pensar que Chespirito escribiera una escena en la que él y Florinda Meza se besan, sabiendo que su ex esposa, sus hijos y el ex prometido de Florinda verían e incluso este último grabaría esa escena.
Me da muchísima risa que siempre hagan que Carlos Villagrán actúe como un imbécil. O tal vez ni siquiera es actuación, quién sabe.