Brutal y deprimente. Adam Curtis es un capo.
El Pasado es ese fantasma que nos persigue, y nos atrapa. Nuestro tiempo en el futuro, quizás, será entendido como la Era de la Casa Embrujada, donde el miedo al futuro y la incertidumbre, nos mantiene dentro dentro de dicha.
El Pasado está aquí, desde lo más banal, como los remakes/reboots/secuelas interminables de películas de hace 30-40 años, hasta lo más trágico como los bombardeos suicidas que perseguirían desde Siria a EEUU 20 años más tarde con los ataques del 9/11. Y, en nuestro presente, por los feedback loops de los algoritmos de redes sociales, culminando con la Inteligencia Artificial, como el más masivo y expansivo uso del Pasado, tanto para nutrirse, como para volver a repetirlo.
Como argumenta Mark Fisher en *Realismo Capitalista* y con su concepto de *Hauntology* (heredado de Derrida, si no me equivoco), es difícil imaginar algo distinto al Status Quo. Sin embargo, creo que esto va más allá del *Boogeyman* en que se han transformado los conceptos de capitalismo y neoliberalismo (Me refiero a la visión simplista de que, si rompemos las "cadenas" de estos últimos, llegaremos, eventualmente, al Reino de la Libertad). Ya que esto se complementa con lo que da nombre a este documental, *hypernormalization*, término establecido por Alexei Yurchak, muestra cómo la gente de la URSS no veía otro sistema distinto al que habían vivido. Es por esto que, a riesgo de ser catalogado de "amarillo", seguimos presos del fantasma de la Guerra Fría y, por ende, del fantasma del Pasado.
¿Cuál es la solución entonces? ¿Cómo enterramos, de una vez por todas, el Pasado?
Bueno. No tengo idea. Dado de la sociedad individualista, me complica pensar fuera de esa lógica. Soy individualista, pero no es por opción, lo que no importa, porque aún lo soy. Creo que la mayoría lo somos. Quizás deberíamos escapar de la Postmodernidad (Sin volver a Modernidad), particularmente de su erosión de las grandes narrativas. Abandonar el pensamiento que postula que la auto-expresión es lo más importante y movernos a un momento donde dejemos al individuo y nos "sacrifiquemos" a una causa mayor, a una visión holística.
Lo anterior es, creo, la gran razón por lo que los movimientos de masa alrededor del mundo en este siglo, han fracasado una y otra vez. Algunos ejemplos serían la Primavera Árabe, Occupy Wall Street y, un ejemplo local, el Estallido Social de 2019 (y la subsecuente Convención Constitucional). En donde, no sólo no se establece un líder particular, sino que también se trataba de vociferar y defender anhelos individuales. Muchos individuos juntos, pero individuos antes que todo y ante todo.
Dicho lo anterior, el punto principal de Curtis, es que ya no es la disputa por el Poder lo que mueve a las élites, lo que verdaderamente es, es una disputa por la realidad, incluso si ella es falsa, incluso si sabemos que es falsa, incluso si ellos saben que sabemos que es falsa. La política, incluso en nuestro pequeño e irrelevante país (para el contexto internacional, claro), ya no sabe que hacer, más que negar la propia realidad, haciendo oídos sordos y tapándose los ojos, para ellos establecer sus propios criterios de qué es y no es, y a riesgo de sonar "amarillo" (Rep.), no es sólo este gobierno (y su negación de la crisis multilateral en la que estamos), es cosa de recordar al "Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie [...]".
Quizás estamos a una rotura de la pared del domo del que estamos tan cerca que no la vemos, de un futuro mejor.
**P.D. banal**:
> Es fantástico que Adam Curtis, en ese entonces de ~60 años, sea fanático de *Burial*.